Santiago, 24 de noviembre de 2000
En nombre de los empresarios chilenos deseo expresar la más cordial bienvenida a la delegación empresarial de Corea, presidido por el señor Park Young-Ju, que es un gran amigo de Chile y un gran embajador nuestro en su país.
El hecho de estar celebrando la XIII Reunión Conjunta nos dice que nuestros vínculos van más allá de las relaciones comerciales. Se ha creado una atmósfera de amistad y cooperación que da cuenta que tenemos objetivos que compartimos y que son comunes. Sin darnos cuenta este Comité Empresarial ha cumplido más de 20 años de existencia cuando en 1979 la Sociedad de Fomento Fabril y la Cámara de Comercio e Industria de Corea tuvieron la visión de crear este instrumento tan necesario como valioso para acercar a los empresarios chilenos y coreanos. Esta es la manera como se construyen las relaciones de confianza y amistad que a la larga es la condición esencial para generar oportunidades de negocios que permite incrementar sobre bases duraderas el comercio y la inversión.
Parece oportuno recordar aquí que este Comité ha tenido un importante papel en servir de puente para intercambiar información y punto de vista, de detectar problemas que entraban las relaciones económicas bilaterales y la de promover iniciativas destinadas a profundizar y ampliar el comercio y la inversión.
Es así como en el tema del acceso a la fruta fresca al mercado coreano y la conveniencia de celebrar un Acuerdo de Libre Comercio que expresa la voluntad de ambos países de construir una relación especial, el Comité ha sido un activo agente en promover su materialización
Sin embargo, como empresarios que siempre enfrentamos nuevos retos y desafíos no podemos estar satisfechos con los logros alcanzados. Si bien las cifras de intercambio comercial que con mayores detalles se darán a conocer más adelante muestran una continua recuperación después de la caída experimentada en 1998, todavía no alcanzan los niveles previos a la crisis asiática que también nos afectó y que todavía muestras sus coletazos hasta el día de hoy.
Consideramos que el Acuerdo de Libre Comercio, que se encuentra en proceso de negociación, es el instrumento que se necesita para profundizar y ampliar el comercio y la inversión entre ambos países. Sin embargo, para ello se requiere que sea un Acuerdo de Tercera Generación, esto es, que contemple la eliminación de los aranceles para todos los productos sin excepción, la reducción de la barreras no arancelarias, un alto nivel de disciplinas comerciales en que se incluya servicios e inversiones, un sistema de solución de controversias que contemple el arbitraje, etc.
Sólo así será posible que los empresarios de ambos países aprovechen en forma mutua y equilibrada los beneficios de un Acuerdo de Libre Comercio. Para Chile que exporta un 80% de productos de bajo valor agregado es esencial que en la negociación se eliminen los aranceles y medidas no arancelarias que limitan el acceso de productos vinculados al sector forestal, pesquero y agroindustrial. Sólo de esa manera tendremos la posibilidad de aumentar y sobre todo diversificar nuestras exportaciones a Corea, en la actualidad muy concentrada en productos mineros.
Por lo tanto, solicitamos que se remuevan los obstáculos que impiden en la actualidad avanzar en el proceso de negociación. Creo que podemos encontrar en Ud. señor Park y en la delegación que lo acompaña los mejores abogados para superar esta situación, que esperamos sea resuelta a la mayor brevedad.
También un Acuerdo de Libre Comercio tendría un importante impacto en la inversión de capitales coreanos en el país. Las cifras de inversión coreana en Chile son muy bajas ya que alcanza sólo al 0,06 de la inversión materializada en Chile entre los años 1974 y 1999.
Es indudable que hay un importante potencial de crecimiento en este campo. Al respecto, Chile continua siendo un lugar atractivo para invertir. Además de ofrecer un mercado ampliado y un buen acceso en América Latina producto de los Acuerdos de Libre Comercio, nuestro país presenta una baja inflación, una fortaleza en sus cuentas externas, un equilibrio en el presupuesto fiscal, una estimación de crecimiento de 6% en los próximos años, un mercado de capitales integrado al sistema financiero internacional y la disponibilidad a precios competitivos de varios servicios como energía, telecomunicaciones, transportes, puertos, etc.
Nosotros esperamos que la visita de esta delegación empresarial de Corea pueda apreciar en terreno las posibilidades que ofrece Chile y puedan trasmitir a sus pares que la aspiración de Corea de tener una asociación especial con nuestro país es bien recogida. Por lo tanto, para consolidar nuestras relaciones comerciales y económicas es necesario que el Acuerdo de Libre Comercio sea una realidad en un corto plazo de tiempo.
Muchas gracias