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NUEVAS
RESTRICCIONES AMBIENTALES EN LA REGION METROPOLITANA AFECTARÁN
AL RESTO DEL PAÍS |
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El Consejo Directivo de la CONAMA, en sesión celebrada el pasado
viernes 26 de junio, acordó incorporar los Indicadores Biomédicos,
con el objeto de prolongar los períodos de pre emergencia y emergencia
por 24 horas.
Los
expertos consultados del Comité Ampliado creado por la CONAMA, fueron
contrarios a la incorporación de los Indicadores Biomédicos. Asimismo,
los estudios realizados el año 1992, por encargo del Gobierno de
la época, llegaban a una conclusión similar. Ello porque las Infecciones
Respiratorias Agudas obedecen a muchos otros factores, distintos
del material particulado respirable de la atmósfera, tales como
los virus, presentes durante todo el año y frecuentemente muy activos
en épocas frías; y, la contaminación intradomiciliaria, especialmente
grave en los estratos más pobres de la población, que es la que
exhibe una mayor incidencia de IRAS.
En
estricto rigor, carece de toda lógica prolongar una pre emergencia
o emergencia, después de que las causas que le dieron origen -altas
concentraciones de material particulado en la atmósfera- han desaparecido.
Menos sentido tiene, en tales circunstancias, paralizar parcialmente
un sector que representa apenas el 2,6% de las emisiones totales
de la Región Metropolitana. Paralizar el 30% o el 50% de dichas
emisiones involucra a sólo el 0,8% y el 1,3% de todas las emisiones
de la Región Metroplitana, respectivamente, de modo que el beneficio
ambiental es insignificante mientras que el costo económico y social
es gigantesco.
Pese
a lo anterior el Consejo Directivo de la CONAMA ha resuelto continuar
adelante con dicha iniciativa, acordando, al mismo tiempo, las siguientes
medidas adicionales:
-
Modificar
la norma diaria de material particulado respirable, PM10, reduciendo
su límite máximo, de 150 ug/m3 a 120 ug/m3;
-
Modificar
el Indice de Calidad del Aire para Partículas, ICAP, en virtud
del cual se declaran los episodios críticos de contaminación
ambiental, reduciendo sus valores en los siguientes términos:
-
Alerta,
de 195 ug/m3 a 165 ug/m3;
-
Pre
emergencia, de 240 ug/m3 a 210 ug/m3;
y,
-
Emergencia,
de 330 ug/m3 a 300 ug/m3.
- Elaborar
una norma anual de material particulado respirable, PM10, de 50
ug/m3.
La
idea de hacer más drásticas las normas ambientales en la Región
Metropolitana resulta, en nuestra opinión, altamente discutible.
Desde luego, el problema atmosférico de Santiago no obedece a la
falta de normas, sino al incumplimiento de las normas existentes.
Una norma anual PM10 y un índice ICAP más riguroso, no mejoran en
nada la calidad del aire, sino que únicamente convierten en más
grave, desde el punto de vista jurídico, el problema atmosférico
de Santiago. Lo lógico es avanzar por etapas, de modo que sólo una
vez cumplidas las normas actuales se pase a una nivel más riguroso.
De ahí que resulte discutible hacer normas más estrictas y exigentes,
si la Región Metropolitana ni siquiera es capaz de cumplir las normas
existentes.
Por
otro lado, se debe advertir que las medidas acordadas por el Consejo
Directivo de la CONAMA producirán los siguientes efectos prácticos:
-
Las
fuentes fijas de la Región Metropolitana deberán paralizar un
número mayor de días en el período abril-agosto, debido a la
reducción de los valores ICAP (1) y a la incorporación de los
Indicadores Biomédicos. En este último caso habrá paralización
sin que existan problemas de contaminación atmosférica. Lo anterior,
no obstante que las fuentes fijas representan menos del 2,6%
de las emisiones totales de material particulado respirable,
PM10, cumpliendo hoy la meta de emisión que el Plan de Descontaminación
le fijó para el año 2005.
-
El
Plan de Descontaminación oficializado el 6 de junio de 1998,
cuyo objetivo teórico era ajustar las emisiones PM10 de la Región
Metropolitana a los valores establecidos en la norma primaria
de calidad del aire, (150 ug/m3), deberá rehacerse
para ajustarlo a la nueva norma anunciada por la autoridad,
tanto la diaria, (120 ug/m3), como la anual, (50
ug/m3). En consecuencia, la meta propuesta, en el
sentido de reducir de un 50% las emisiones totales de material
particulado respirable, deberá reemplazarse por una meta mayor.
-
La incorporación
de una norma anual de material particuado respirable, PM10,
de 50 ug/m3, producirá como efecto la declaración
de "zona saturada" y de "zona latente" de
prácticamente todo el país (2). Lo anterior implicará la elaboración
de sendos planes de Descontaminación y de Prevención para cada
una de las localidades involucradas, hecho que inevitablemente
frenará la llegada de nuevos proyectos de inversión en dichas
zonas. No parece lógico ni razonable que a propósito del problema
atmosférico de la Región Metropolitana se adopten medidas que
terminarán repercutiendo gravemente en el resto del país.
(1)
Cabe señalar que dichos episodios críticos se decretan en
la Región Metropolitana siguiendo índices mucho más estrictos que
los utilizados en otros lugares del mundo, tales como Ciudad de
México y Los Angeles, California.
(2)La CONAMA ha medido las concentraciones
de material particulado respirable de 25 localidades: Iquique, Antofagasta,
Chuquicamata, Calama, Tocopilla, Mejillones, Potrerillos, Tierra
Amarilla, Caldera, Huasco, Copiapó, Catemu, Machalí, Codegua, Coya,
Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, Huechún, Rancagua, Talcahuano,
Temuco, Puerto Aysén, Puerto Chacabuco y Chile Chico. El resultado:
19 están sobre el valor anual de 50 ug/m3, es decir,
"zona saturada"; 2 sobre el 80% de dicho valor, es decir,
"zona latente"; y, 4 -Caldera, Puerto Aysén, Puerto Chacabuco,
Chile Chico- en rangos aceptables.
El
año 1992, cuando se normaron las emisiones de material particulado
respirable provenientes de las fuentes fijas -obligándoseles a reducir
en un 50% sus emisiones totales, al 1° de enero de 1998- se señaló
que era "necesario tener reglas claras y estables para el
adecuado desenvolvimiento de la actividad económica nacional especialmente
en lo que se refiere a decisiones de nuevas inversiones".
El sector cumplió todas las metas impuestas por la autoridad, bajando
en más de un 50% sus emisiones totales. No obstante lo anterior,
el nuevo Plan de Descontaminación les obligó a bajar nuevamente
a la mitad sus emisiones, fijándose como fecha límite el 1° de enero
del 2005.
Pese
a disponer de siete años de plazo, las fuentes fijas cumplieron
a principios de este año con la meta impuesta para el 2005, bajando
en más de un 60% sus emisiones de material particulado respirable,
lo que implicó una inversión superior a los $ 13.000 millones.
No
obstante estos logros:
-
Se
les continúa paralizando y la medida paralización afecta a cada
vez más fuentes fijas debido a sus bajas emisiones;
-
Se
aumentó el porcentaje de las emisiones provenientes de las fuentes
fijas, que debe paralizar en caso de decretarse una pre emergencia
ambiental, desde el 20% al 30%;
-
Se
estableció un sistema que permite aplicar la medida de paralización
aún antes de que los niveles de calidad del aire alcancen los
valores máximos establecidos, (modelo predictivo);
-
Se
les paralizará en el futuro aún cuando no hayan episodios críticos
de contaminación, (Indicadores Biomédicos);
-
Se
les continúa obligando a efectuar sendos monitoreos de sus emisiones,
los que este año costaron más de $ 1.250 millones;
-
Se
les obliga a compensar en un 120% sus nuevas emisiones de PM10,
exigencia que no rige para ningún otro sector;
-
Se
les hará una norma especial, de material particulado respirable
fino, PM 2.5, que es el que más ha bajado en los últimos diez
años, (45%), lo que probablemente significará nuevas restricciones
al sector;
-
Se
cambiará la norma diaria de material particulado y se hará una
norma anual, lo que obligará a realizar nuevas inversiones para
poder continuar funcionando;
-
Se
congelarán sus emisiones de Oxido de Nitrógeno, NOx, Monóxido
de Carbono, CO, Compuestos Orgánicos Volátiles, COV, obligándoseles
a compensar toda emisión nueva, pese a ser el sector que menos
emite en comparación a las restantes fuentes;
-
Pese
a todo el esfuerzo realizado hasta ahora -incluido el cumplimiento
de las metas- es muy probable que en el futuro el sector se
vea nuevamente obligado reducir sus emisiones, debido a las
nuevas normas anunciadas por la autoridad.
La
Sociedad de Fomento Fabril no puede dejar de recordar que los problemas
atmosféricos que aquejan a la Región Metropolitana tienen su origen
en otras fuentes, distintas de la industrial. Esas "otras fuentes"
responden actualmente del 97,4% del Material Particulado Respirable,
PM10; el 84,6% del Oxido de Nitrógeno, NOx; el 99,5% del Monóxido
de Carbono, CO; y, el 99,8% de los Compuestos Orgánicos Volátiles.
Las medidas de la autoridad deben concentrarse, por lo tanto, en
dichos sectores, lo que supone, antes que dictar normas nuevas,
o hacer más rigurosas las existentes, realizar esfuerzos de reducción
reales que permitan recuperar los niveles de calidad establecidos
en la normativa vigente. Sólo una vez que las actuales exigencias
normativas sean alcanzadas resulta razonable avanzar hacia estándares
más exigentes.
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