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PLAN DE DESCONTAMINACION R. M.:
SOLO
FUENTES FIJAS CUMPLIERON
Boletín
Area Medio Ambiente N°15
Febrero 2001 Introducción
Este documento presenta la evaluación
de los resultados del Plan de Descontaminación de la Región Metropolitana
en el año 2000, entregada recientemente por el Gerente de Medio Ambiente
de Sofofa, Jaime Dinamarca, en el Comité Público-Privado del Acuerdo
por un Aire Limpio para Santiago, instancia dependiente de la Intendencia
Metropolitana.
Norma de calidad para
material particulado respirable
La norma primaria
de calidad del aire para material particulado respirable, PM10,
es de ciento cincuenta microgramos por metro cúbico normal, (150
ug/ m3), como concentración de 24 horas.
-
En
la Región Metropolitana esta norma fue sobrepasada 81 días durante
el año 1998, 57 días el año 1999 y 85 días el año 2000.
-
Uno
de los objetivos del Plan de Prevención y Descontaminación de
la Región Metropolitana, oficializado el 6 de junio de 1998,
es recuperar los niveles de calidad del aire establecidos en
la referida norma.
Se
cuestiona la norma de calidad
-
A
menos de un año de haberse oficializado el Plan, la CONAMA anuncia
la modificación de la norma diaria de material particulado respirable,
PM10, con el objeto de hacerla más drástica, (120 ug/ m3).
Asimismo, resuelve estudiar dos normas de calidad nuevas en
la materia, a saber, una norma anual de material particulado
respirable y una norma de material particulado extra fino, PM
2.5. La propuesta de norma anual es de 50 ug/m3 como concentración
de los últimos tres años, mientras que para PM 2.5 aún no se
conoce una proposición concreta.
-
Los
pocos países en el mundo que poseen una norma anual de PM10
y una norma de MP2.5 tienen un ingreso per capita seis veces
superior al nuestro y, a pesar de ello, les resulta de muy difícil
cumplimiento.[1]
[1]
La fecha prevista por la Agencia de Protección Ambiental para la
entrada en vigencia de la norma PM2.5 dictada el año 1997 -norma
actualmente cuestionada ante la Corte Suprema de EE.UU.- es el año
2017.
2
“…las normas son distintas dependiendo del nivel de desarrollo
de los países. Si tengo cinco mil dólares por habitante, es distinto
a si tengo 20 mil dólares por habitante… no me diga a mí que tengo
que tener un conjunto de normas medioambientales de tal nivel que
son propias del país con veinte o treinta mil dólares per cápita”,
Ricardo Lagos, Candidato Presidencial de la Concertación de Partidos
por la Democracia, Concepción, Diario El Sur, 18 de julio de 1999).
3
“La protección irrestricta del medio ambiente y el crecimiento económico
son complementarios en el largo plazo, pero en el corto plazo hay
que lograr un balance entre ambas cosas. Me remito a lo que dijo
el Presidente Lagos: podemos darnos el lujo de una protección del
medio ambiente propia de cinco mil dólares per capita, no de 28
mil dólares per capita” (Nicolás Eyzaguirre, Ministro de Hacienda,
Diario El Mercurio, 26 de marzo de 2000) : Impacto de las modificaciones
normativas
El problema atmosférico
de Santiago no obedece a la falta de normas, sino al incumplimiento
de las normas existentes. Lo lógico es avanzar por etapas, de
modo que sólo una vez cumplidas las normas actuales se pase a
un nivel más riguroso. Desde esta perspectiva, resulta discutible
hacer normas más estrictas y exigentes, en circunstancias de que
la Región Metropolitana ni siquiera es capaz de cumplir las normas
existentes.
-
Asimismo,
no parece lógico ni razonable que, a propósito del problema
atmosférico de la Región Metropolitana, se adopten medidas que
terminarán repercutiendo negativamente en el resto del país.
La incorporación de una norma anual de material particulado
respirable, de 50 ug/m3, producirá como efecto la
declaración de “zona saturada” y de “zona latente” de una parte
importante del país.4Lo
anterior implicará severas restricciones ambientales para la
llegada de nuevos proyectos de inversión en dichas localidades.
4
La CONAMA ha medido las concentraciones de material particulado
respirable de 25 localidades: Iquique, Antofagasta, Chuquicamata,
Calama, Tocopilla, Mejillones, Potrerillos, Tierra Amarilla, Caldera,
Huasco, Copiapó, Catemu, Machalí, Codegua, Coya, Valparaíso, Viña
del Mar, Santiago, Huechún, Rancagua, Talcahuano, Temuco, Puerto
Aysén, Puerto Chacabuco y Chile Chico. El resultado: 19 están sobre
el valor anual de 50 ug/m3, es decir, “zona saturada”;
2 sobre el 80% de dicho valor, es decir, “zona latente”; y, 4 -Caldera,
Puerto Aysén, Puerto Chacabuco, Chile Chico- en rangos aceptables.
-
El
Plan de Descontaminación de la Región Metropolitana, oficializado
el 6 de junio de 1998, cuyo objetivo teórico era ajustar las
emisiones PM10 a los valores establecidos en la norma primaria
de calidad del aire, (150 ug/m3), deberá rehacerse
para ajustarlo a las nuevas normas, diaria y anual, de PM10
aprobadas por la autoridad. En consecuencia, la meta propuesta,
en el sentido de reducir de un 50% las emisiones totales de
material particulado respirable, deberá reemplazarse por una
meta mayor.
Episodios críticos
Sobre
la base de rangos de concentraciones situados por sobre la norma
de calidad del aire, la reglamentación vigente establece tres niveles
que originan episodios críticos de contaminación:
-
Nivel
1, ICAP 200:
195-239 ug/m3;
-
Nivel
2, ICAP 300:
240-329 ug/m3;
y,
-
Nivel
3, ICAP 500:
330 ug/m3
o más.
De acuerdo
con las estadísticas de la CONAMA, los episodios críticos registrados
durante los años 1999 y 2000 fueron los siguientes:
|
|
Alerta
|
Pre
emergencia
|
Emergencia
|
| 1999
|
10 |
14* |
1 |
| 2000
|
28 |
11* |
0 |
* En
1999, siete pre emergencias fueron constatadas mientras que las
restantes siete fueron decretadas en base al modelo predictivo.
El año 2000, ocho de las 11 pre emergencias fueron decretadas en
base a dicho modelo.
De
acuerdo con las disposiciones reglamentarias vigentes, declarada
una pre emergencia se debe paralizar el 30% de las emisiones totales
provenientes de las fuentes fijas, mientras que en caso de emergencia
la medida de paralización afecta al 50% de las emisiones.
El
número de fuentes fijas que debe paralizar ha ido aumentando progresivamente,
según se aprecia en el siguiente cuadro:
|
|
1998
|
2000
|
|
Pre emergencia |
291 |
2.017 |
|
Emergencia |
1.376 |
3.138 |
Fuente: SESMA, febrero de 2000
Este
incremento obedece, paradojalmente, a la progresiva disminución
de las emisiones provenientes de este sector, situación que ha sido
permanentemente representada ante la autoridad por la SOFOFA y que,
incluso, ha sido objetada por la Contraloría General de la República.
En
el siguiente cuadro puede apreciarse la concentración de la última
fuente afectada por la medida de paralización para los episodios
críticos señalados:
|
|
1998
|
2000
|
|
Pre emergencia |
59,7
mg/m3 |
24.8
mg/m3 |
|
Emergencia |
45,3
mg/m3 |
16.7
mg/m3 |
Fuente: SESMA,
febrero de 2000
Primeras exigencias
para las fuentes fijas
En
1992, cuando se dictaron normas especiales para las emisiones de
las fuentes fijas, el sector exhibía ya un significativo esfuerzo
por reducir sus impactos atmosféricos, según se aprecia en el siguiente
cuadro:
|
Año
|
Toneladas-día
|
|
1990
|
22,5
|
|
1992
|
15,3
|
El
año 1992 se normaron las emisiones de las fuentes fijas, disponiéndose
que las fuentes puntuales
existentes no podrían emitir material particulado respirable
en una concentración superior a 112 milígramos por metro cúbico
normal de aire, (112 mg/m3N), a partir del 1° de enero
de 1993. Adicionalmente, se les impuso una carga máxima diaria exigible
a partir del 1° de enero de 1998.
Para
las fuentes puntuales nuevas se estableció, además, la obligación
de compensar en un 100% sus emisiones, debiendo reducir la misma
cantidad de material particulado generado por ellas en cualquier
fuente puntual fija existente.
Respecto
de las fuentes grupales
existentes, excepto aquellas destinadas a calefacción, se dispuso
una norma de 112 mg/m3 al 1° de enero de 1993 y de 56
mg/m3 al 1° de enero de 1998. En el caso de las fuentes
grupales nuevas, se estableció una concentración máxima de 56 mg/m3.
En
virtud de esta normativa, junto con congelarse las emisiones totales
provenientes de las fuentes fijas, se impuso una reducción gradual
y progresiva de las mismas, equivalente a un 50% de sus emisiones
de PM10, fijándose como plazo final el 1° de enero de 1998.
Por
segunda vez, nuevas exigencias para las fuentes fijas
En
virtud de dicha normativa, el año ´97, cuando se elaboró el Plan
de Descontaminación, el aporte de material particulado respirable,
PM10, proveniente de las fuentes fijas era de sólo el 7,6%, según
se aprecia en el siguiente cuadro:
|
|
Toneladas
por año
|
Porcentaje
|
|
Fuentes
Fijas
|
3.175
|
7,6
|
|
Fuentes
Móviles
|
2.730
|
6,5
|
|
Otras
|
2.891
|
6,9
|
|
Calles
|
32.986
|
78,9
|
|
TOTAL
|
41.784
|
100
|
Fuente:
CONAMA
Sin
embargo, pese a haber cumplido con creces la normativa del año 1992,
el Plan de Descontaminación oficializado el 6 de junio de 1998 estableció
nuevas exigencias para el sector:
-
Estableció
una nueva reducción de un 50% de sus emisiones, la que operará
en dos fases, la primera al 1° de enero de 2000 y la segunda
al 1° de enero de 2005;
-
Dispuso
que la compensación de emisiones para las fuentes nuevas deberá
ser de un 120%.
-
Elevó
de 20 a 30 el porcentaje de las emisiones del sector que debía
paralizar en una pre emergencia.
Según
el Plan de Descontaminación, las fuentes fijas debían reducir en
un 50% sus emisiones de material particulado, al año 2005; en un
50% sus emisiones de óxido de nitrógeno, anhídrido sulfuroso y compuestos
orgánicos volátiles; y, en un 60% sus emisiones de monóxido de carbono,
al año 2011.
Las
reducciones registradas hasta marzo del ’99 eran las siguientes:
|
|
PM10
|
NOx
|
CO
|
SO2
|
COV
|
|
A
marzo ´99
|
64%
|
58%
|
88%
|
97%
|
70%
|
|
Meta
de reducción del Plan
|
50%
(Al
2005)
|
50%
(Al
2011)
|
60%
(Al
2011)
|
50%
(Al
2011)
|
50%
(Al
2011)
|
Fuente:
METROGAS, Plan de Descontaminación de la Región Metropolitana
De
esta manera las fuentes fijas cumplieron en forma anticipada las
metas que el Plan les había fijado y en porcentajes mayores a los
exigidos por la autoridad.
Sin
embargo, pese a lo anterior, el escenario futuro se muestra particularmente
inquietante para la industria.
Manejo
de Episodios Críticos de Contaminación
Uno
de los temas relevantes que la CONAMA se ha propuesto analizar en
el proceso de revisión del Plan de Descontaminación de la Región
Metropolitana dice relación con el manejo de los episodios críticos
de contaminación por material particulado que tienen lugar en el
período abril-agosto de cada año.
Al
respecto, los temas fundamentales que la SOFOFA desea enfatizar
son los siguientes:
1.
Lo primero que debe estudiarse es la eficacia de las medidas aplicadas
durante los episodios críticos. SOFOFA estima que dichas medidas
son ineficaces, por las siguientes consideraciones:
1.1.
Un estudio del Departamento de Ingeniería de Tránsito de la Universidad
Católica ha demostrado que el número de viajes no experimenta
una disminución relevante durante las restricciones vehiculares.
Al
respecto, resulta particularmente elocuente el comentario contenido
en uno de los documentos preparado por CONAMA a propósito de la
eficacia de la restricción vehicular: “La evaluación de cumplimiento
y efectividad de esta medida no tiene fácil respuesta”.
1.2.
Análisis de la SOFOFA han establecido que la paralización del
30% o 50% de las emisiones provenientes de las fuentes fijas no
produce un impacto relevante dado el bajo aporte de este sector.5
5De
acuerdo con el inventario de emisiones 2000, elaborado por la
CONAMA R.M., en Santiago se emiten alrededor de 53.622 toneladas
anuales de PM10, lo que equivale a 147 toneladas diarias aproximadamente.
Los informes oficiales del SESMA, por su parte, indican que las
fuentes fijas estarían emitiendo alrededor de 3,2 toneladas diarias
de PM10. Por consiguiente, en una preemergencia dicho sector debería
dejar de emitir 1 tonelada, (30% de sus emisiones), mientras que
en una emergencia debería paralizar 1,60 toneladas, (50% de sus
emisiones). ¿Qué impacto positivo espera obtener la CONAMA RM
reduciendo 1 y 1,6 toneladas de PM10 en un universo de 147 toneladas
de PM10?
1.3.
Cuando se han decretado estas medidas anticipadamente -en virtud
del modelo predictivo- para precisamente evitar que se produzca
el episodio crítico, este de todas formas se ha producido.
Lo
anterior tiene una explicación lógica, ya que el episodio crítico
no lo desencadenan las emisiones habituales de material particulado
sino la ocurrencia de un fenómeno atmosférico.
Por
lo mismo, es razonable sostener que mientras dicho fenómeno no
cese de poco o nada servirán las medidas que se adoptan para terminar
con el episodio crítico.
2.
Debe estudiarse, asimismo, la eficiencia de la medida de paralización
de fuentes fijas.
2.1.
Estudios realizados por la CONAMA indican que la paralización
de 225 fuentes fijas tiene un costo de $ 1000 millones diarios
aproximadamente.
2.2.
De acuerdo con el último reporte oficial del SESMA, en una preemergencia
deben paralizar 2.017 fuentes fijas, mientras que en una emergencia
deben hacerlo 3.138 fuentes fijas, de modo que el costo de la
medida es hoy mucho mayor al calculado inicialmente por CONAMA.
2.3.
Esos mismos estudios señalaron que los beneficios en salud derivados
de la paralización de fuentes fijas ascenderían a $77 millones
en pre emergencia y $158 en emergencia.
3. Asimismo, se debe
estudiar el hecho que la inmensa mayoría de los episodios críticos
son desencadenados por la estación de monitoreo de Pudahuel, Cerro
Navia y Lo Prado, lo que hace cuestionable la aplicación de medidas
restrictivas en toda la Región Metropolitana.
Algunas conclusiones
1.
A pesar de que nuestro sector cumplió anticipadamente las metas
de reducción de PM10, establecidas por el Plan de Descontaminación
para el año 2005, el próximo año volverán a paralizar fuentes fijas.
Lo
anterior, no obstante existir serias dudas sobre la eficacia y eficiencia
de dicha medida.6
6La
propuesta de la SOFOFA apuntaba a eximir de la medida de paralización
a las fuentes fijas que hubiesen dado cumplimiento anticipado de
las metas de reducción de PM10 establecidas por el Plan de Descontaminación
para el 1° de enero de 2005, teniendo presente el criterio esbozado
por la Contraloría General de la República en febrero de 2000: “Ahora
bien, a fin de dilucidar el criterio que debe emplear la Administración
en orden a implementar las medidas que contempla el PPDA, resulta
útil tener presente, en general, que todas ellas se enmarcan dentro
del objetivo global de descontaminación previsto en la formulación
de aquél, de lo que se sigue que no pueden sino, para los efectos
de su aplicación, ser evaluadas permanentemente por la autoridad
competente conforme dicho objetivo –expresado, en lo que interesa,
en el cumplimiento del aludido cronograma de reducción de emisiones-
se vaya logrando”.
2.
Es más, a pesar de ser el único sector que ha cumplido, la autoridad
está considerando imponerle nuevas exigencias que harán aún más
difícil el desarrollo normal de sus actividades, como la obligación
de compensar toda emisión nueva en un 150%, exigencia que no rige
para ningún otro sector.
3.
A pesar de existir motivos plausibles para estimar que en la Estación
Pudahuel, Cerro Navia y Lo Prado hay realidades locales que ameritan
un estudio más detenido del tema, igual se aplicarán las medidas
restrictivas en toda la Región Metropolitana.
4.
El problema que se buscó enfrentar con el Plan fue fundamentalmente
el material particulado de 10 micrones, pero hoy se ha comenzado
a señalar que el problema es otro.
5.
Teníamos un diagnóstico, unos estándares de calidad ambiental, un
Plan de Descontaminación y una institucionalidad responsable. Hoy
todo eso estaría siendo cuestionado.
6.
Fuera del sector constituido por las fuentes fijas ningún sector
cumple las metas establecidas en el Plan de Descontaminación. Peor
aun, en lugar de registrarse un descenso en las emisiones totales
de PM10, éstas han crecido.
En
efecto, mientras el año 1997 el Inventario de Emisiones arrojaba
un total de 41.784 toneladas anuales de PM10, el Inventario 2000
nos entrega una cifra global de 53.622 toneladas anuales de PM10.
(A modo de ejemplo, el sector constituido por las calles, que el
año 1997 emitía 32.986 toneladas anuales de PM10 y que según la
meta establecida en el Plan de Descontaminación debía bajar el 1°
de enero de 2000 a 30.512, hoy emite 37.900 toneladas anuales de
PM10).
Algunas proposiciones
1.Deben congelarse
las emisiones de todos los sectores que impactan la atmósfera de
la Región Metropolitana, obligando a compensar en un 100% toda emisión
nueva.
Este mecanismo
rige únicamente en el sector de las fuentes fijas, que es el único
que ha evidenciado reducciones significativas en sus emisiones atmosféricas.
2.Debe
impulsarse la normativa que permita la compensación de emisiones
entre distintas fuentes emisoras, facilitando el cumplimiento de
las metas de reducción establecidas en el Plan de Descontaminación,
al menor costo económico y social posibles.
3.Debe
analizarse la eficacia y eficiencia de las medidas de restricción
vehicular y paralización de fuentes fijas.
4.
Debe
esclarecerse definitivamente el por qué la mayoría de los episodios
críticos se desencadenan en la Estación de Monitoreo de Pudahuel,
Cerro Navia y Lo Prado, a fin de analizar la pertinencia de la aplicación
de medidas restrictivas a toda la Región Metropolitana.
5.
En caso de perseverarse en la medida de paralización
de fuentes fijas, debe eximirse de ella a las fuentes fijas que
han dado cumplimiento anticipado a las metas de reducción de PM10,
establecidas por el Plan de Descontaminación para el año 2005.
6.
Debe abordarse el problema de la
contaminación intradomiciliaria, la cual comprobadamente superior
a la contaminación extra domiciliaria o atmosférica. ¿Tienen sentido
las medidas que se aplican para enfrentar el tema de la contaminación
atmosférica en circunstancias que al interior de las casas y edificios
la contaminación es mucho mayor?
7.
Debe esclarecerse el impacto en la atmósfera
de la Región Metropolitana de las emisiones de SO2 provenientes
de Caletones.
El
año 2000 las emisiones de SO2 provenientes de todas las
fuentes existentes en la Región Metropolitana ascendían a 11 mil
toneladas anuales, mientras que la Fundición de Caletones emitía
494 mil toneladas anuales.
8.Debe
analizarse la eficacia y eficiencia de las 104 medidas contempladas
en el Plan de Descontaminación.
Los
auditores contratados por la CONAMA sugieren que sólo 15 de las
104 medidas del PPDA concentran más del 70% del total de la efectividad
estimada de las estrategias del PPDA en cuanto a material particulado,
más del 60% relativo a NOx y CO, más del 50% de COV y 100% de SOx.
Un
estudio encomendado por SOFOFA y METROGAS a los economistas Felipe
Larraín y Jorge Quiroz, sostiene que entre las 15 medidas más efectivas
existen 4 que resaltan por su eficacia, eficiencia y, rapidez y
facilidad de implementación.
Estas
son la modificación de la composición del petróleo diesel; la pavimentación
de calles; el lavado y aspirado de calles; y, la conversión de los
buses desde diesel a gas natural comprimido (GNC).
9.
Debe impulsarse resueltamente la conversión de los buses
de la locomoción colectiva de la Región Metropolitana.
El
estudio de los economistas Larraín y Quiroz sostiene que la reconversión
de buses a GNC puede hacerse sin impactar la rentabilidad del negocio
de los transportistas, requiriéndose un aumento máximo de sólo $11
en el boleto para la financiación del cambio.
Alternativamente,
el cambio podría financiarse con un impuesto a los combustibles
de consumo en la Región Metropolitana del orden de un 2% o menos.
Ambas
medidas tienen un bajísimo impacto en el IPC y la primera tendría
un impacto también muy despreciable sobre los ingresos reales de
los dos primeros deciles de ingreso de la población, (del orden
de 0,29%).
Informativo
editado por Revista Industria
Organo
Oficial de la Sociedad de Fomento Fabril
Director
y Representante legal
Andrés
Concha Rodríguez
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