|

Se amplía su accionar
A poco andar, el naciente gremio
se fijó como prioridad que la industria nacional
abasteciera al país de aquellos productos propios
de sus necesidades. Es así como impulsó
la creación de nuevas industrias y el desarrollo
de trabajadores y obreros especializados a través
de enseñanza especial y el aprendizaje industrial.
El esfuerzo y tesón de los
industriales pronto rindió frutos. A empresas
como la Compañía de Consumidores de Gas,
Farmoquímica del Pacífico, Sociedad Industrial
Kunstmann y Compañía Sudamericana de Vapores,
se sumó una cada vez más dinámica
actividad que comenzó a abastecer el mercado
local con productos metalúrgicos y metalmecánicos,
textiles, cueros, alimenticios, farmacéuticos,
muebles, loza y material para la construcción,
entre otros.
Los primeros avances se vieron
reflejados en la Exposición Nacional que se realizó
en la Quinta Normal de Agricultura en 1884 y en la que
participaron más de 30 industrias representativas
de un amplio abanico productivo de todo el país.
La muestra demostró que,
a pesar de las preocupaciones de los primeros cinco
años de la guerra entre Perú y Bolivia
y la crisis financiera, el sector industrial continuó
en la vía del progreso y desarrollo.
El
quehacer del sector industrial comenzó a hacerse notar
no sólo en el ámbito económico, sino también social.
Sofofa se abocó
al desarrollo de la enseñanza técnica
en Chile, haciéndose cargo en 1884 de la escuela
de Artes y Oficios. En 1886 creó la Escuela Nocturna
de Dibujo.
En 1887 formuló el plan
y programa para la Escuela Profesional de Niñas
de Santiago y en 1894 creó la Escuela Nocturna
de Dibujo de Valparaíso, para cuatro años
más tarde dar origen a la Escuela Práctica
de Obreros Electricistas y de Manejo de Motores.
Asimismo, en 1897 se crea el Instituto
Comercial.
La Sociedad tuvo a su cargo,
además, la formación de la estadística
de la industria manufacturera del país, para
lo cual designó una comisión que inició
sus trabajos tomando como base las matrículas
de patentes del año 1883, mientras se recogía
información en provincias. La información
se fue publicando en los boletines de la sociedad desde
junio de 1895.
Además, en la búsqueda
por modernizar los procesos productivos, competir mejor
y exportar productos con mayor valor agregado, en 1925
sentó las bases del Decreto Ley sobre la Propiedad
Industrial.
El fomento del comercio exterior también ha estado
presente en Sofofa desde sus inicios.
Participaba activamente en
la discusión de los acuerdos y protocolos de
comercio que el Ministerio de Relaciones Exteriores
tenía en estudio o negociaba con otros países
como Brasil y Ecuador. Hacia 1900 Sofofa recomendó
un plan metódico para las negociaciones con los
países de Centro y Sud América.
Las acciones de la Sofofa están
regidas por un Código de Etica que obliga a todos
sus socios y que fue dictado en 1958.
La
entidad agrupa hoy a cerca de 2.500 empresas, 33 asociaciones
sectoriales y ocho filiales regionales, representadas
por las asociaciones industriales de Arica, Antofagasta,
Valparaíso y Aconcagua, Curicó, Talca, Concepción, Malleco
y Cautín y Valdivia. Todos estos miembros en conjunto
engloban al 30% del PIB chileno.
Tal
representatividad, unida a su independencia política,
mantención de principios, enfoque técnico y prestigio
de sus dirigentes, le ha permitido a Sofofa alcanzar
un sitial importante en la vida nacional como impulsor
y promotor del desarrollo de la industria y del crecimiento
económico del país.
(Fuentes: "Chile, 100 Años de Industria"
(1883-1983), editado por SFF con motivo del centenario
de su creación. Autores. Sergio Ceppi, Enrique Sanhueza,
Lucy Ercilla, Manuel Barrera, Claudio Vila. Comité Editorial:
Gonzalo Vial, Domingo Arteaga, Pedro Lizana y Gonzalo
Bustos. )
|